Hace meses que no publicaba una entrada en este espacio, pero no es que no quiera o no tenga nada que contarles, porque les juro que tengo un montón de entradas en la papelera que nunca terminé de completar y que se quedarán en ese oscuro rincón hasta que decida que es tiempo de borrarlas definitivamente. ¡Cierto! También tengo otras cinco que me miran de forma despectiva desde la sección de los borradores y que de seguro tendrán el mismo destino cruel. Pero la verdad es que